viernes, 12 de abril de 2013

15 DE ABRIL LETRAS REPUBLICANAS

o dia 15 de abril, na BIBLIOTECA CENTRAL DE FERROL, no CLUB DE LECTURA DE POESÍA, teremos nas nosas mans e daremos lectura a poemas de MARIA LADO E LUCIA ALDAO, acompañándoos con poemas de ROQUE DALTON.
Sera o recordatorio das primaveras que jamas abandónannos, e fan dos invernos algo mais que desolación e intemperie, semilleros e calmas para o amor e o pensamento, e de aí fecundan as primaveras de barricadas en flor, e longas marchas cara aos porvires necesarios, compartidos, de resistencia e risa.








Anti-infancias II (versos que non fun quen de queimar)

       Os nenos teñen PENA
E as nenas teñas (a) VACINA.

Así chegaban as malicias,
Rompendo os piterpanes con presa, sen pausa,
E dicindo polo baixo:
NON FAGAS ISO QUE ME PERDO
NON FAGAS ISO QUE ME PERDO
...
      É por educación polo que teño a lingua mordidísima,
E se aínda por riba me castigas sen postre
É moi posible que acabe roubando nos supermercados.
É tan posible que teña que comer os petisuis
Cos dedos...

Ó mellor estamos onde só paga a pena exteriorizar
A roupa interior
E a alegría que levo cando me regalas caramelos.
Pero é que algunhas veces
Non me apetece lavar os dentes
De tanta xentiña que levei na boca

Esta excursión de fin de curso pola miña gorxa,
Toda a rebeldía que supuso sentarse no fondo dun bus
Ateigado de
Vamos a contar mentiras
Tralará.

                                                de LUCIA ALDAO

ando polo corredor na soidade que deixaron os bolsos de viaxe
vou do primeiro cuarto terriblemente osixenado
    ó teu cuarto que só che reserva un recordo asmático
                                                  e un luqui con dous cigarros
e ten quilómetros de ausencia porque antes de ter marchado
xa non eras desta cama
¿valos fumar? non che vou dicir nada pero é o pouso que quedou
como comer nun morto se fósemos asasinos en serie
como comer no noso cliente
como eu sendo nena comendo naquela primeira soidade matrimonial
maría ven cear comigo que fixen unha tortilla
mamá papá fixo unha tortilla e fun e estaba ben contento e eu
a tortilla insoportable peor que as túas ¿óesme?
pero a alegría enchíanos a boca comendo naquel amor de corpo presente
¿gústache? si papá está moi boa
¿como as de mamá? non mellor
se ti fumas un déixame o outro para min e fumeino
ata me fixo tusir e fixo eco nas paredes e parecésteme sentada na cama
era como a alegría de antes
síntoo terche asasinado.

esta é a casa nova dun día dourado polo sol
vou ficar aquí a facer café
eu cheguei de non ter unha fala e neno a casa caéme no regazo
xa sabes que me fai chorar como unha imbécil
alugamos unha tarde dourada e a casa nova saeunos pola boca
estaba alí toda o sol que nunca vira
repousando no bico das lousas
                                                                   de MARIA LADO



ROQUE DALTON


DESNUDA

Amo tu desnudez
porque desnuda me bebes con los poros,
como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.

Tu desnudez derriba con su calor los límites,
me abre todas las puertas para que te adivine, 
me toma de la mano como un niño perdido
que en ti dejara quietas su edad y sus preguntas.

Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo
pasa a ser mi universo, el credo que me nutre;
la aromática lámpara que alzo estando ciego
cuando junto a las sombras los deseos me ladran.

Cuando te me desnudas con los ojos cerrados
cabes en una copa vecina de mi lengua,
cabes entre mis manos como el pan necesario,
cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.

El día en que te mueras te enterraré desnuda
para que limpio sea tu reparto en la tierra,
para poder besarte la piel en los caminos,
trenzarte en cada río los cabellos dispersos.

El día en que te mueras te enterraré desnuda,
como cuando nacistes de nuevo entre mis piernas.
(El Turno del Ofendido, Cuba, 1962, II Por el ojo de la llave )




martes, 19 de marzo de 2013

Poema del día: "Ofelia", de María Victoria Atencia...

Recorreré los bosques, escucharé el reclamo
en celo de la alondra, me llegaré a los ríos
y escogeré las piedras que blanquean sus cauces.
Al pie de la araucaria
descansaré un momento y encontraré en su tronco
un apoyo más suave que todas las razones.

Prendida de sus ramas dejaré una corona
y el agua por mil veces repetirá su imagen.
Adornará mi pelo la flor del rododendro,
inventaré canciones distintas de las mías
y cubriré mi cuerpo de lirios y amarilis
por si el frescor imprime templanza a mi locura.

jueves, 7 de marzo de 2013

ESTE LUNS, HART CRANE CON NOS

http://www.lexia.com.ar/HART%20CRANE.htm
Clarence Arthur Crane era el padre de Hart. También un exitoso hombre de negocio que pudo acumular una buena porción de dinero al incursionar en el rubro de los caramelos .Se dice que llegó  a tal asunto después de inventar el salva vidas. Cosa curiosa: en ningún momento se le ocurrió calzarse uno para librarse del problema que le significó caer en el maremoto matrimonial celebrado con Grace.

Grace Crane era madre de Hart . Asimismo, contrincante de Clarence en el cuadrilátero de dos plazas donde ambos tenían por costumbre boxearse cada vez que lo consideraban necesario.

Cuando digo “cada vez que lo consideraban necesario” quiero decir “siempre que lo consideraran adecuadamente necesario”.

Piña va piña viene,  como los enfrentamientos prometían culminar en tragedia, Clarence y Grace se divorciaron en 1916  .

Gracias a esto el ambiente se volvió más apacible en el vecindario. Pero poco tiempo después el desapacible Hart Crane decidió dejar de perder tiempo en la escuela tanto como en el vecindario que para entonces se había vuelto estiradamente aburrido.

Entonces partió hacia New York City. Entre los años 1917 – 1924 estuvo dando vueltas y vueltas en el círculo New York  - Cleveland; trabajando como  mecanógrafo y también en la factoría de su padre.

Sentía a New York como su casa. Es la razón por la que la mayor parte de su producción poética se encuentra ambientada en tal lugar . Como dato accesorio para quienes se encuentren interesados en  conocer su inclinación sexual, les  tiro el siguiente dato:  Hart Crane fue gay.

Parte de su profundo amor por New York  City quizás sea resultado de la tolerancia que ésta  ciudad tenía por  la entonces próspera cultura gay.

Crane se sentía un fracasado. Por ello,  al mediodía del 26 de Abril de 1932,  de regreso a New York City desde México, después de haber sido golpeado por un miembro de la tripulación del barco en que viajaba, confirmó la idea de que no podía ser feliz en éste mundo debido a su condición gay y se suicidó saltando  al Golfo de México.

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Los poemas que van a leerse  muestran la ductilidad de Crane en el manejo de imágenes abstractas. Así mismos , las inteligentes construcciones gramaticales que producen un impacto en el oído del lector debido a  la utilización adecuada de la rección, nos sumergen en los distintos caminos que el autor se ocupo en recorrer con la finalidad de concretar la creación poética que seguramente debe haber acosado inteligencia de manera insistente .


Al puente de Brooklyn

Cuántos amaneceres, frío tras su merecido descanso,

habrán de zambullirse las gaviotas a su alrededor
soltando anillos blancos de tumulto, erigiendo
la Libertad por encima del agua encadenada

Luego con limpia curva, apartamos los ojos,
espectrales como las velas que pasan por debajo,
de alguna hoja de cálculo que sera archivada;
hasta que el ascensor nos libera de la jornada...

Pienso en los cines, esas vistas panoramicas
de multitudes inclinadas ante una escena trepidante
nunca mostrada, pero a la que pronto se apresuran,
anunciada a otros ojos en la misma pantalla.

Y tú, cruzando el puerto entre destellos de plata,
como si te alcanzase el sol, dejas
en el andar cierto balanceo pendiente.
Tu misma libertad te sigue sosteniendo.

Desde algún tunel de metro, celda o altillo

un loco se apresura hacia tus parapetos,
se inclina un poco, su camisa chillona se hincha,
una broma se arroja desde la atónita caravana.

La luz de mediodía gotea en las vigas de Wall Street,
diente roto del celeste acetileno;
toda la tarde giran las grúas entre nubes...
Tus cables respiran aún el Atlántico Norte.

Oscuro como el cielo de los judios
tu galardón...gracia concedida
de anonimia que el tiempo no disipa:
vibrante absolución, el perdón que nos otorgas.

Arpa y altar fundidos por la furia
(¡qué fuerza afinaría el coro de tu cordaje!),
umbral terrible de la promesa del profeta,
de la oración del paria y del gemido del amante.

De nuevo las luces del tráfico que rozan tu lenguaje,
veloz y sin cesuras, inmaculado suspiro de los astros,
salpican tu ruta, cifran la eternidad.
Hemos visto la noche alzada en tus brazos.

Bajo la sombra de tus pilares esperé;
sólo en la oscuridad tu sombra es clara.
Los iluminados bloques urbanos se han borrado,
ya la nieve sepulta todo un año de hierro...

Insomne como el rio que pasa debajo de ti,
tú que abovedas el mar, hierba que sueña en las praderas,
ven a nosotros, los humildes, baja
y con tu curvatura ofrece un mito de Dios


viernes, 15 de febrero de 2013

ESTE LUNES 18, LUIS PIMENTEL



ESTE LUNES LEEREMOS A LUIS PIMENTEL EN LAS LECTURAS DE POESÍA DE LA BIBLIOTECA CENTRAL DE FERROL. (Plaza de España)
Como es habitual a las 19,30 h

UN POEMA INEDITO DE LUIS PIMENTEL


Karl Hubbuch. Ladrones de pollos. 1923.

SACADO DE LA INTRODUCCIÓN  de BARCO SIN LUCES,  editado por La Voz de Galicia
"Pimentel, fragil e hipersensible ante los dolores de la vida, incluso en momentos menos terribles que los de la Guerra Civil, recurre a la poesía como consuelo, como defensa---por pequeña que ella sea---ante las ofensas de la vida. Titula, precisamente, "MI CONSUELO", el poema (incompleto) en el que diserta sobre la función consolatoria de su poesía:

Si no fueses tú, verso mío,

versos que me esperáis

en trances como éste,

en el rincón de la alcoba

que yo amo tanto.

¿Que haría?, ¡pobre de mi!,

u otro en mi lugar,

sin este consuelo,

sin este divino tesoro

donde poder descansar

un corazón enfermo,

un alma dolorida

que soporta tantas injusticias.

Guarda para ti, mi verso,

lo que yo podía depositar

en un corazón que me comprendiera,

un simple corazón como el mío.

Y llegas siempre, ¡verso mío!,

en la hora justa de la desgracia

cuando todo

parecía...