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domingo, 13 de diciembre de 2009

OTRA RESPUESTA

Pero ¿que quereis piojos de Cristo?
Nada sucede en el mundo y el hombre
abraza aún la lluvia entre sus alas
de cuervo y grita amor y discordia.
Para vosotros no falta sangre
desde la eternidad. Solo la oveja
se doblega a su regreso con la cabeza
rapada y los ojos de sal.
Pero no sucede nada. Y es ya musgo
la cronica en los muros de la ciudad
de un archipielago lejano.


EPIGRAFE PARA LOS PARTISANOS
DE VALENZA, 1957
 

Esta piedra

recuerda los Partisanos de Valenza

y aquellos que lucharon en su tierra,

caìdos en combate, fusilados, asesinados

por alemanes y los gregarios de las precarias milicias italianas.

Su número es grande.

Aquí los contamos uno por uno tiernamente

llamándolos con nombres juveniles

uno por uno.

No maldecir, eterno extranjero en tu patria,

y tu saluda, amigo de la libertad.

Su sangre aún está fresca, silencioso

su fruto.

Los héroes se han vuelto hombres: suerte

para la civilización. De estos hombres

no quede nunca pobre Italia.



(en apoyo a Aminatu Haidar)
.

Y asi el dolor funda la esperanza



antologia para leer ese lunes que cada dia barres bajo la alfombra de "bien venidas"

pequeña semblanza de SALVATORE QUASIMODO



Recogido de otros blogs y una glosa de su discurso en la entrega del Nobel.

martes, 1 de diciembre de 2009

salvatore quasimodo, la humana tristeza





BASTA UN DÍA PARA EQUILIBRAR EL MUNDO

La inteligencia, la muerte, el sueño,
niegan la esperanza. En esta noche,
en Brasov, en los Cárpatos, entre árboles
ajenos, busco en el tiempo
a una mujer amada. El calor quiebra
las hojas de los álamos
y me digo palabras que no conozco,
reverso de tierra de la memoria.(1)
Un oscuro jazz, canciones italianas
zozobran en el color de las pupilas.
En el estruendo de las fuentes
se ha perdido tu voz:
basta un día para equilibrar el mundo.

(1) derramo tierras de memoria

Basta un giorno a equilibrare il mondo. L’intelligenza la morte il sogno / negano la speranza. In questa notte /a Brasov nei Carpazi, fra alberi / non miei cerco nel tempo / una donna d’amore. L’afa spacca / le foglie dei pioppi ed io / mi dico parole che non conosco, / rovescio terre di memoria. / Un jazz buio, canzoni italiane / passano capovolte sul colore degli iris. / Nello scroscio delle fontane / s’è perduta la tua voce: / basta un giorno a equilibrare il mondo.