sábado, 20 de enero de 2018

Este Luns, 22 de Xaneiro, JOHN ASHBERY , os seus poemas



"o primeiro poema de Ashbery que li que me despertou um verdadeiro fascínio, especialmente por dar aquela sensação estranha de estar quaseconseguindo compreender sobre o que é o poema (se é que os poemas de Ashbery são sobre alguma coisa, de fato), sem, no entanto, chegar a qualquer coisa que se pareça com uma compreensão real. Vocês podem conferi-la clicando aqui, juntamente com uma brevíssima introdução sobre o poeta e a sua obra."    
(poemas de John Ashbery, tradução de Adriano Scandolara)

 https://escamandro.wordpress.com/2014/01/01/3-poemas-de-john-ashbery/

Um mal que vem para bem
Sim, eles estão vivos e podem ter essas cores,
Mas eu, em minha alma, estou vivo também.
Sinto que devo cantar e dançar, para dizer
Isso de certo jeito, sabendo que você pode estar atraído por mim.
E canto em meio ao desespero e o isolamento
A chance de te conhecer, de cantar de mim
O que é você. Você vê,
Você me segura contra a luz de um modo
Que nunca esperei ou suspeitei, talvez
Porque você sempre me diz que eu sou você,
E tenho razão. As grandes píceas rondam.
Sou seu para morrer junto, desejar.
Não posso jamais pensar em mim, eu desejo você
Num quarto em que as cadeiras
Estão com as costas viradas para a luz
Infligida sobre a pedra e os caminhos, as árvores reais
Que parecem brilhar para mim através das gelosias na sua direção.
Se a luz selvagem deste dia de janeiro é real
Eu me comprometo em ser-te verdadeiro,
Você que não consigo mais parar de lembrar.
Lembrar de perdoar. Lembrar de passar além de você, rumo ao dia
Nas asas do segredo que você jamais saberá.
Assumindo-me por mim mesmo, no caminho
Que os contornos pasteis do dia me atribuíram.
Prefiro “vocês” no plural, quero vocês
Vocês devem vir até mim, todos dourados e pálidos
Como o orvalho e o ar.
E então me começa a vir esse sentimento de exaltação.



sábado, 25 de noviembre de 2017

SÉCHU SENDE, Poemas no peto



Falarás a nossa língua
Falarás a nossa língua
porque estamos contigo,
minha filha.
Falarás a nossa língua
e as tuas palavras formarão parte
da natureza.
Serão estrelas nos dentes,
vaga-lumes frágeis,
sementes de algo
que não conhecemos ainda.
Atravessarão o céu do teu paladar
os nomes dos pássaros,
crescerão os nomes das árvores
na raiz da tua língua
e um dia depois da tormenta
sairá das tuas palavras
o arco da velha.
E falarás a nossa língua.
Como nesse conto infantil
no que afinal consegues superar os obstáculos
e vencer os inimigos
que querem roubar-che as palavras,
falarás a nossa língua.
Falarás a nossa língua
e aprenderás a fazer lume
chocando duas palavras
contra o frio.
Contra a fame
falarás a nossa língua.
Falarás a nossa língua
e moverás a terra com as vibrações
das tuas cordas vocais
e aprenderás a mudar o mundo
como a mulher que mudava as cousas
de sítio.
Falarás a nossa língua
e quando as tuas palavras se sentirem soinhas
-por todo o que sabemos- procurarás
outras vozes como a tua.
Escuta
É mui emocionante.
Somos muita gente.
Acompanha-te o teu povo
e muitos outros povos como o nosso e
se o povo defende a língua
a língua protege o povo.
Adiante.
Falarás a nossa língua
e a música rebentará as tuas palavras
como estalitroques nos dedos, globos de cores,
coquetéis Molotov, bombas de palenque
no céu.
E falarás a nossa língua.
Recolherás as palavras que abandona alguma gente
no caminho
e ajudarás outra gente a recuperar
as palavras perdidas.
Falarás a nossa língua
com homens, mulheres, nenas e nenos
do teu tempo,
do passado e do futuro
Falarás com o vento.
Falarás a nossa língua.
Perguntarás que significam as palavras desconhecidas
porque gostas das aventuras, dos dragões,
dos caroços das maçãs,
dos vulcães em erupção, dos caracóis.
Falarás a nossa língua.
Dormirás com o pijama do ouriço-cacho
e um verso no peito
e sonharás que falas qualquer um
dos 6.000 idiomas do planeta.
Falarás a nossa língua
com palavras como casas,
como gavetas com colheres,
palavras como Pippi Langstrumpf a saltar
encima da cama entre moedas de ouro,
e algum dia abraçarás-nos com elas.
Falarás a nossa língua
e as tuas palavras abrirão
os caminhos da vida.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

POEMAS DE SOPHIA DE MELLO

O Luns, 20 de Novembro, as 19,30, na BIBLIOTECA CENTRAL, Ferrol


25 de Abril

Esta é a madrugada que eu esperava
O dia inicial inteiro e limpo
Onde emergimos da noite e do silêncio

E livres habitamos a substância do tempo


lunes, 18 de septiembre de 2017

Mia Couto - La realidad de lo fantástico

Mia Couto - La realidad de lo fantástico | IberLibro.com





Mia Couto - La realidad de lo fantástico | IberLibro.com



Mia Couto
Quizá no sea tan conocido entre los hispanohablantes; las traducciones, como siempre, tardan en llegar. Sin embargo, Mia Couto es ya desde hace años una de las voces más importantes de la literatura contemporánea en lengua portuguesa, y junto a nombres como J.M. Coetzee, José Eduardo Agualusa o Chimamanda Ngozi, uno de los autores más reconocidos del continente africano.
Nacido en Beira, Mozambique, en 1955; se inició temprano en el mundo literario con la publicación de poemarios. Con el tiempo le seguirían colecciones de relatos breves y al fin novelas, que acabarían por convertirlo en el escritor mozambiqueño más traducido y laureado.
Hay quien dice que la realidad supera a la ficción, de alguna manera dando por hecho que existe algún tipo de contradicción entre ambas. Mia Couto anula este malentendido haciéndonos evidente que la poesía y la fantasía forman parte de la esencia misma de la realidad. Y es que los seres humanos concebimos el mundo a partir de nuestra propia fantasía. Convertimos realidades en símbolos, llevamos opiniones hasta un extremo caricaturesco, mezclamos las ideas con las pasiones y nos movemos de acuerdo a motivaciones hechas a medida de un mundo que es solamente nuestro. La atmósfera materialista en la que vivimos tiende a olvidar que la realidad más tangible que poseemos es ese mundo desfigurado en el que nos movemos, que tendemos a llamar subjetividad.
Mezclando el conocimiento de la cultura occidental (o como diría Borges, la biblioteca) con los elementos vivos de la tradición oral y el imaginario mozambiqueño, Mia Couto nos entrega una serie de obras que reviven una energía humana que parecía estar olvidada en los círculos convencionales.
La gran virtud de su literatura es que no se olvida de ninguna de las dos perspectivas, y nos entrega de forma equilibrada un viaje hacia la fantasía y mitología africana y una reflexión inteligente sobre su sociedad. Mia Couto consigue reflexionar sobre las realidades objetivas en la misma dirección en que las experimentamos como seres vivos: a través del mundo desfigurado de nuestra subjetividad.
Si no ha leído todavía ninguna de sus obras le invitamos a empezar, encontrará en ellas un sabor diferente al acostumbrado, y conocerá a un autor cuyo nombre no olvidará.


Libros de Mia Couto

domingo, 4 de junio de 2017

NAZIM HIKMET, SUS POEMAS



lendo poemas do gran poeta turco NAZIM HIKMET.
E despedindo ata o outono as lecturas no Club de Poesía.
Estades invitadas e invitados a tomar un viño logo do FALADOIRO

ME ACOSTUMBRO A ENVEJECER

Me acostumbro a envejecer, es el oficio más difícil del mundo,
llamar a las puertas por última vez,
la separación para siempre.
Horas que corréis, corréis, corréis...
Trato de comprender a costa de dejar de creer.
Te iba a decir una palabra pero no pude.
En mi mundo el sabor de un pitillo por la mañana con el estómago vacío.
La muerte antes de llegar me envió su soledad.
Envidio a los que no se dan cuenta de que envejecen,
tan ocupados están con sus cosas.
                                                               12 de enero de 1963

SOBRE QUEDARSE SORPRENDIDO

Puedo amar,
y tanto,
pide lo que quieras,
mi vida, mis ojos.
Puedo enfurecerme,
mi boca no se llena de espuma,
pero la ira de un camello no es nada al lado de la mía,
solo la ira del camello, no su rencor.
Puedo comprender
muchas veces con mi nariz,
es decir oliendo lo más oscuro lo que está más lejos
y puedo pelear,
por todos y por todo lo que me parece justo, correcto y hermoso,
ni mi edad ni mi porte me lo impiden,
sin embargo hace tiempo que se me olvidó quedarme sorprendido.
La sorpresa me dejó y se fue con sus ojos bien abiertos
y bien jóvenes.
¡Qué lástima!

Tanganica, febrero de 1963
Hotel Maranga

CARTA DE BERLÍN

1
Berlín, es de día y hace sol,
8 de marzo de 1963.
Felicidades, mujer.
He olvidado decírtelo por teléfono esta mañana,
olvido el mundo cuando oigo tu voz.
Muchas felicidades, mi amor.
                                                  Berlín, 8 de marzo de 1963

CARTA DE BERLÍN

2

Dentro de cuatro días estoy en Moscú.
Afortunadamente ya se acaba esta separación, regreso.
También esta separación quedará atrás, como un camino lluvioso.
Vendrán nuevas separaciones,
bajaré a otros pozos,
iré a más sitios y regresaré.
Correré a toda prisa para regresar de nuevo.
Después, ni Berlín ni Tanganica,
ya no iré a ningún sitio, a ningún sitio.
Ya no estará en mi mano volver ni en vapor ni en tren ni en avión.
Ya no llegarán cartas ni telegramas míos.
Y tampoco te telefonearé.
Ya no reirás dulcemente al oír mi voz.
Ya no recibirás noticias mías
y te quedarás sola.
Dentro de cuatro días estaré en Moscú.
En Berlín es de día y hace sol
es primavera en Moscú,
lo has dicho por teléfono.
Afortunadamente ya se acaba esta separación. Regreso.
Pero dentro de mí está la noche de la gran separación,
dentro de mí la amargura de cuando ya no me tengas,
dentro de mí tu soledad.
Soledad: pan de recuerdos que no llena,
invitación a lejanos recuerdos: soledad,
tal vez tres meses, tal vez tres años,
la soledad será tu sombra.
Dentro de cuatro días estaré en Moscú
en Moscú es primavera
lo has dicho por teléfono.
                                                          Berlín, 8 de abril de 1963.

CARTA DE BERLÍN

3

Dentro de cinco horas estaré junto a ti.
En Berlín, el sol entra en la habitación de mi hotel,
trinos húmedos de los pájaros
—ha llovido esta mañana—
y los tranvías
y el tiempo.
El tiempo está como detenido,
rígido, helado,
podrías cogerlo y colgarlo de un clavo,
podrías cortarlo con un cuchillo.
Es como si estuviera en la cárcel.
Y en la cárcel el más despiadado de los guardianes
es el tiempo.
Dentro de dos horas estaré en el aeropuerto.
Dentro de cinco horas en tu azul.
Dentro de cinco horas la libertad.
En las habitaciones de los hoteles, tras todos los regresos
habría que poner una estatua al inventor del avión.

Berlín, 12 de abril de 1963.
Publicamos aquí, en traducción de Fernando García Burillo y Çagla Soykan, una selección de los poemas que Nâzim Hikmet escribió en los dos postreros años de su vida. Poemas de amor, pues el poeta, exiliado en Moscú, había vuelto a enamorarse una última vez; poemas de compromiso político, al que nunca renunció; y poemas en los que reflexiona sobre la proximidad de la muerte y la vida que siente que se le escapa.